El negocio era atractivo. Antes de que comenzara la pandemia, se invitó a abogados, médicos, transportadores y profesionales independientes  para invertir en mini lingotes de oro y en tecnología de vanguardia.

En reuniones virtuales o de a voz en off, se les aseguró que se trataba de una inversión segura y rentable con un retorno inmediato, financiada por una empresa con sede en Stuttgart, en el suroeste de Alemania.

‘’Lo más llamativo era la venta de billetes con oro o minilingotes, que estaban respaldados con criptomonedas y prometían dar en corto plazo jugosos dividendos’’

Por eso, al menos 410 personas no dudaron en invertir más de 1.500 millones de pesos. Pero ahora afirman no han recibido un solo centavo.

De hecho, abogados y empresarios de renombre del país -que desean permanecer en el anonimato por el momento-  pedirán a las autoridades que intervengan para esclarecer qué sucedió con estas inversiones y con los alemanes, que incluso estuvieron varias veces en Colombia.

Lo más destacable fue la venta de billetes de oro o mini lingotes, que se depositaron en criptomonedas y prometieron grandes dividendos a corto plazo.

También ofrecieron celulares satelitales y computadores de alta tecnología que venían acompañados con paquetes de la misma divisa virtual, y con igual promesa de rentabilidad.

Para demostrar la seriedad del negocio, a los interesados se les dio una clave con la que podían entrar a una plataforma virtual para hacer su inversión y recibir los dividendos en sus monederos virtuales personalizados.

‘’Alcanzamos a retirar algunos dividendos y todo marchaba bien. Pero los rendimientos no volvieron a aparecer. Tampoco llegaron los PC, celulares y minilingotes, con placas de oro de 24 quilates’’

Además, a algunos se les expidieron tarjetas MasterCard con las que podían retirar los rendimientos de sus inversiones, que en algunos casos fueron de 200 millones de pesos por cabeza.

Para atraer más clientes, los inversionistas recibían comisiones si referían a otras personas.

“Alcanzamos a retirar algunos dividendos y todo marchaba bien. Pero los rendimientos no volvieron a aparecer. Tampoco llegaron los computadores, celulares y mini lingotes, con placas de oro de 24 quilates”, le dijo a EL TIEMPO uno de los inversionistas.

Se tuvo acceso a una base de datos con los nombres, cédulas, celulares y direcciones de 410 personas que invirtieron entre 4 millones de pesos y 200 millones de pesos y que, dicen, aún están esperando que les devuelvan su dinero.