Desde hace tres días más de 70 incendios forestales han afectado media docena de provincias en Turquía. Las autoridades turcas han recurrido a un meticuloso e intensivo trabajo de extinción, logrando apagar la mayoría de ellos, sin embargo, este viernes aún 14 quedan activos. Los sucesos de estos últimos días han registrado, hasta el momento, cuatro muertos y decenas de heridos. Los bomberos, que trabajan sobre el terreno con más de un millar de vehículos, han tenido que evacuar decenas de localidades, así como hoteles y resorts vacacionales especialmente en el Mediterráneo y el Egeo, aunque algunas zonas siniestradas se hallan también en el interior.

De acuerdo con el ministro de Agricultura y Bosques, Bekir Pakdemirli, para extinguir el fuego fueron empleados tres aviones, nueve vehículos aéreos no tripulados, 38 helicópteros, 680 cisternas de agua y 4.000 personas que continúan en labores de extinción y rescate.

Asimismo, Pakdemirli aseguró que se presentarán cargos contra las personas que se consideren responsables. Las autoridades no descartan la posibilidad de que se trate de un “sabotaje «en vista del gran número de puntos simultáneos que en los que empezaron las llamas.

El gobernador de Estambul ha prohibido el acceso a zonas de bosque hasta finales de agosto como medida para prevenir nuevos fuegos.

Más de 50 personas se encuentran hospitalizadas, tres murieron en Manavgat, 75 kilómetros al este de Antalya, una de las zonas más turísticas del país, donde hubo que evacuar 27 zonas residenciales. La cuarta víctima mortal apareció 290 kilómetros al este de Manavgat, en Marmaris, provincia de Mugla. Se trata, según la agencia Efe, de un vecino que trataba de ayudar a los bomberos en las tareas de extinción. Los fuegos han arrasado decenas de hectáreas de bosques y terrenos causando, además, la muerte a más de mil cabezas de ganado.

Los incendios se han extendido a Grecia y Líbano

El fuego se ha propagado a países vecinos a causa de las altas temperaturas y el viento, facilitando que unos 40 incendios se propaguen en Grecia, donde se vieron afectadas importantes masas de pino, y Líbano, donde murió un bombero.

Las autoridades alertaron a los ciudadanos ante actividades y desplazamientos que no sean estrictamente necesarios en la zona de Atenas y la Acrópolis, zona monumental que tuvo que ser cerrada temporalmente. Las previsiones anuncian temperaturas de hasta 44 grados en las próximas horas y a lo largo del martes, lo que va a seguir manteniendo alto el riesgo de nuevos incendios forestales.