Desde este lunes el gobierno de Cuba dejó de aceptar de forma temporal dólares en efectivo.

Los cubanos dentro de la isla deberán utilizar otras divisas extranjeras para acceder a determinados productos en tiendas donde se aceptan únicamente “monedas libremente convertibles” (MLC).

Mientras que los turistas y los cubanos residentes en otros países, no podrán canjear sus dólares en los bancos o en las casas de cambio ni utilizarlos en establecimientos estatales.

Esta es vista como la medida más restrictiva impuesta sobre la moneda estadounidense desde que estuvo penalizada durante parte del gobierno de Fidel Castro.

¿Cómo surgió esto?

En 2019, el gobierno cubano dio apertura a las tiendas MLC, en las cuales los cubanos podían acceder, de forma limitada, a alimentos y productos de primera necesidad. Con esto se vieron los primeros pasos hacia la dolarización de la economía cubana.

En julio de 2020, en medio de la pandemia, el gobierno anunció que eliminaría el gravamen del 10% que había impuesto desde 2004 al dólar para promover la circulación de la moneda estadounidense.

El ministro de Economía, Alejandro Gil, explicó que esta medida llegaba «para quedarse» y que representaba un beneficio para todos los cubanos, a parte de que permitía darle más capacidad de compra al dólar.

Esta decisión se tomó en medio del recrudecimiento del bloqueo (embargo) de Estados Unidos y es precisamente esta situación la que impulsó, un año después, a que el gobierno cubano decidiera limitar nuevamente la capacidad de compra del dólar.

De acuerdo a la BCC, la nueva medida se tomó debido a la situación en la que se encuentra Cuba actualmente, en la que “resulta cada vez más difícil encontrar instituciones bancarias o financieras internacionales dispuestas a recibir, convertir, tramitar o procesar el efectivo en moneda estadounidense”.

Esta restricción sólo afectará al dinero en papel, dado que se seguirán aceptando transferencias electrónicas.

El gobierno cubano señaló que la medida se debía a que el país tenía sus arcas “llenas de dólares que no podían utilizar”, reconocieron que no contaban con liquidez suficiente para permitir la venta de la moneda en sus casas de cambio (incluso en los aeropuertos internacionales).

El gobierno ha reconocido que uno de los objetivos de la medida es cargar el costo del cambio de la divisa a los que viajen a la isla o envíen remesas.

Otras posibilidades

Tras el anuncio de la medida, el precio del dólar cayó (aunque sigue siendo dos veces el del cambio oficial), mientras una nueva moneda ha multiplicado su precio: el euro.

Algunas casas de cambio en Miami se han quedado sin reservas del efectivo europeo por cubanos que tratan de comprarlo para enviarlo a sus familiares en la isla.

¿Cuánto durará?

Tanto el Banco Central como medios oficiales alegaron que la medida tendría un “carácter temporal”, aunque estará condicionado a un cambio de política del nuevo gobierno de EE.UU.

Desde enero, el gobierno de Cuba ha esperado a que la Casa Blanca de Biden relaje algunas de las sanciones comerciales a la isla.