Por Gustavo Morales de León

Quiénes conspiran contra un gobierno lo que buscan es crear sofismas de distracción para hacerle creer a la ciudadanía que al momento de elegir alcalde en Cartagena se equivocaron en la elección, qué por lo tanto se hace necesario “tumbarlo” a como de lugar antes que cumpla los veinticuatro (24) meses de su mandato para que vuelva a haber elecciones, y regrese la aspiración de candidatos, que si ganare su favorito, éste deberia acomodarse a las pretensiones de los “conspiradores”.

Antes se conspiraba clandestinamente, pero hoy lo que se hace es armar un “complot” a través de medios de comunicación con periodistas “calanchines”, que también utilizan las plataformas de las redes sociales para cumplir con su cometido, mientras que los políticos corruptos o “conspiradores” que proceden como pusilánime que actuan pero en “la sombra”.

Lo primero que pretenden los que se confabulan en la “penumbra” es que si logran su objetivo, es montar una plataforma que soporte una estrecha relación entre corrupccion y poder político, debido a que como perdieron ese poder, tratan a como de lugar de recuperarlo.

Si con la intriga montada, los corruptos salieran airosos, esto conllevaría a seguir debilitando la institucionalidad donde volverían a concurrir una serie de actuaciones posibilitadas con un nuevo alcalde como máxima autoridad administrativa las cuales serían validadas y legitimadas por sus subalternos, lo que ello incluiría tráfico de influencias, testaferrato, sobornos, intimidaciones, abuso de poder, información privilegiada, monitoreo, seguimientos, favorecimientos, tratos despectivos y aduladores, entre otros, que garantizarían una cultura que cabalgaria en antivalores.

Pará impedir que los que quieren continuar con su malvada intención, es que la máxima y actual autoridad administrativa tiene que poner un tono decente a partir de sus propios valores sin tener que aceitar las relaciones, así como tampoco se debe interrumpir el debate político administrativo al interior de la organización.

Como se conoce, qué los “conspiradores” no bajan ni bajaran la guardia y siguen tratando de crear acciones en conjunto, la actual administración Distrital no puede poner en riesgo la reputación de toda la organización, en ese sentido están obligados todos los servidores públicos actuales y la institucionalidad a cerrar la puerta a la corrupccion, que se pretende montar desde la cizaña de los “conspiradores” para recuperar su malvado engendro.