Para determinar en cual de las clases sociales está un hogar, según sus ingresos, el DANE tiene los siguientes criterios, con base en los datos del reporte de pobreza monetaria del 2020, que es la base informativa vigente para el 2021, y que refleja la fuerte afectación que tuvieron los ingresos de los hogares debido al impacto de la pandemia en la economía.

Entre tanto, una familia de cuatro personas es vulnerable si sus ingresos mensuales están entre 1’327.000 y 2’616.000 pesos (entre 332.000 y 654.000 pesos por persona), mientras que un hogar de cuatro personas es de clase media si sus ingresos mensuales están entre 2’616.000 y 14’080.000 pesos (entre 654.000 y 3.520.000 pesos por persona).

Y un hogar de cuatro personas es de clase alta si sus ingresos mensuales superan los 14’080.000 pesos (más de 3.520.000 pesos por persona).

Es importante tener en cuenta que una familia puede tener el mismo nivel de ingresos que otra, pero si el número de miembros de la primera es más alto que el de la segunda, esta va a ser clasificada en una clase social diferente, dado que la capacidad de compra del salario, para satisfacer las diferentes necesidades, se ve afectada en función de esta situación.

Línea de pobreza monetaria

De acuerdo a Semana, la línea de pobreza monetaria es el valor en dinero que necesita una persona al mes para adquirir una canasta básica de alimentos, servicios y otros bienes mínimos para vivir.

Lo que quiere decir que si una persona tiene un ingreso menor a este valor se considera en situación de pobreza monetaria. Por otra parte, la línea de pobreza monetaria extrema es el valor en dinero que necesita una persona mensualmente para adquirir una canasta básica alimentaria que le provea el mínimo requerimiento calórico para subsistir.

Las cifras ratificaron una de las frases favoritas de los economistas: la inflación es el impuesto más caro que pagan los pobres, pues, a medida que suben los precios de los alimentos, estos hogares deben destinar para ellos una mayor proporción de su ingreso y les queda menos dinero para el consumo de otros bienes y servicios básicos. Otro factor de desigualdad en Colombia.

Fuente: El Tiempo