Si se está tornando difícil comenzar con un estilo de vida activo y saludable, se debe tener en cuenta que, posiblemente, esté pasando por el llamado síndrome postvacacional que normalmente se presenta luego de tomar un periodo de descanso laboral, un viaje o jornadas de festividades donde se alteran los horarios. Este se caracteriza por las pocas ganas de hacer las cosas, la dificultad a la hora de retomar actividades laborales o académicas o, incluso, depresión, en el peor de los casos.

A lo anterior se pueden sumar dos razones muy comunes que impiden a las personas reanudar una rutina: el estilo de vida poco activo y el proceso natural de envejecimiento. Estos dos aspectos pueden impactar negativamente el estado de ánimo, la movilidad corporal o la salud y romper este ciclo vicioso es esencial si se quiere obtener y mantener la motivación para lograr metas de bienestar personal.

Carlos Alberto Ulloa, Médico del Deporte e Integrante del Consejo Consultor de Dietistas de Herbalife Nutrition, asegura que existen métodos sencillos y efectivos para combatir la falta de voluntad y así tener un estilo de vida activo y saludable. “Lo primero que se pierde es la noción del tiempo y las actividades de ocio pasan a un primer plano, por lo cual cuando se retoma es necesario suavizar el impacto de lo negativo para volver poco a poco a la normalidad”, comenta Ulloa.

Entonces, para los ámbitos laboral o académico se pueden tener en cuenta estos aspectos para comenzar de nuevo:

  1. Actitud. Tener el propósito de regresar a las actividades profesionales o educativas y mantener la fuerza de voluntad enfocada.
  2. Actividad física. El establecer un objetivo en términos de ejercicio, metas diarias o control de peso ayudará a reanudar la vida laboral más fácilmente.
  3. Mejorar la nutrición. En vacaciones se puede haber ingerido mayores cantidades de alimentos y el aporte de calorías se ve aumentado. Por esta razón, al regresar a la rutina diaria se busca controlar la ingesta de calorías y mantener una nutrición balanceada acorde al ritmo de vida. Es importante mantener 5 comidas diarias que contengan proteína, frutas y verduras, y adecuada cantidad de carbohidratos.
  4. Dormir bien. En vacaciones los horarios se alteran y se deben retomar los horarios de sueño y descanso suficiente.

En cuanto al deporte, este debe adoptarse de manera progresiva. “Primero, vamos a aumentar la duración del ejercicio y posteriormente la intensidad. Para reanudar las rutinas, se debe comenzar con actividad cardiovascular de baja intensidad, evitando los ejercicios de fuerza o velocidad, hay que acostumbrar al cuerpo de manera regular. Y si las vacaciones fueron más activas será mucho más fácil esta adaptación”, agrega el especialista.

Por lo general, el primer paso es el más difícil, pero una vez se esté habituado, será más fácil continuar. Posteriormente, se deben realizar 30 minutos diarios de actividad física, cinco días a la semana, como mínimo.

Finalmente, con la ayuda de un especialista y una evaluación médico-deportiva, hay que enfocarse en mantener un normal funcionamiento del sistema óseo y muscular y así llevar un envejecimiento más saludable.

Por el lado de los huesos, realizar actividad física que sea de alto impacto por naturaleza, como caminar, correr o saltar, puede ayudar a mantenerlos más saludables; y para los músculos, los ejercicios con pesas, combinado con una alimentación con adecuada cantidad de proteína, apoyará el desarrollo de masa muscular magra y mantendrá el normal funcionamiento del cuerpo.