Mientras algunos países anuncian el retiro de algunas medidas de bioseguridad y se preparan para volver a una supuesta normalidad, Colombia supera las 100.000 muertes por covid-19. El pasado lunes, el Ministerio de Salud del país reportó 570 fallecido, alcanzando los 109.466 fallecimientos por la enfermedad.

Al comparar con el número de habitantes de los países, a Colombia solo la superan dos países en contagiados por cada 100 mil habitantes: Seychelles y Mongolia. Y con 109.466 muertos, el país se ubica en el puesto 14 con más víctimas mortales por millón de personas.

Por otra parte, y de acuerdo con un estudio realizado por Bloomberg, Colombia está entre los peores países frente al manejo del covid-19, con una puntuación de 48,1% y contrasta con naciones como Finlandia, Noruega y Australia, que lideran con un puntaje superior a 80%.

Bloomberg analizó los números para determinar los mejores lugares para estar en la era del coronavirus: ¿Dónde se ha manejado el virus de manera más efectiva con la menor cantidad de interrupciones para los negocios y la sociedad?

Entre el deceso de Jesús Ricardo Irregui (un taxistas cartagenero), primer fallecido oficialmente por la covid-19 en Colombia en marzo de 2020, y a este momento, el país a atravesado varias olas; ha cerrado y abierto sus fronteras, se ha duplicado la capacidad de las UCI, se pasó de hacer 200 pruebas al día a 140.000 diarias; y el proceso de vacunación busca ser cada vez más fácil y rápido.

El ritmo de las muertes se ha acelerado en poco tiempo. Colombia alcanzó las 50.000 muertes en enero del 2021, diez meses después del primer fallecimiento. Pero le tomó apenas cinco meses llegar a otras 50.000 muertes: en las últimas semanas el reporte diario habla de más de 500 personas muertas por el virus y las perspectivas de corto plazo no son alentadoras. “Las simulaciones muestran que a mitad de junio la curva comienza a bajar en todos los países excepto en Colombia”, ha escrito en Razón Pública el médico salubrista y profesor de la Universidad de los Andes Luis Jorge Hernández. Para Hernández, “el Gobierno gestionó terriblemente la pandemia y aún hay mucho por aprender”.

A lo anterior se suma la crisis económica en la que está sumida el país. Las medidas tomadas por el Gobierno Nacional para mitigar la propagación del virus impactan fuertemente a la economía, y adicional, el conflicto sociopolítico por el que atraviesa el país produce aglomeraciones masivas, lo que se traduce en más interacciones personales y un aumento en la transmisión del virus.

El Gobierno del presidente Iván Duque, ha explicado que la apertura económica en este contexto se da, entre otras razones, porque la pandemia en Colombia no ha sido homogénea y hay regiones en las que no hay muchos casos. “Ya (el objetivo) no es el control ni la mitigación sino abrir de forma segura el reencuentro”, ha explicado Gerson Bermont, director de Promoción y Prevención de Ministerio de Salud, durante la reapertura. Según el funcionario, la clave es el plan de vacunación. “Cuando no teníamos vacunas la proyección era terrible. Las primeras hablaban de 250 mil muertos, pero por las medidas eso se redujo”, aseguró Bermont. Con la presencia de 60 variantes circulando en el país y cada vez más contactos en las calles, la vacunación en Colombia se convierte en una carrera contra la muerte.