Por Roberto Velasquez Dean

Profesional en Finanzas.

Cualquiera con un conocimiento base en Economía y Política puede destrozar a Polo Polo desde varias aristas; yo, simplemente, me encargaré de exponer varias de ellas. Iré salvajemente al grano sin subestimar que me pueda extender.

En la industria petrolera, la mera extracción ha evidenciado que suele corromper. La producción, al menos, la evita mucho. Los modelos económicos basados en ser extractivistas se conocen por ser, vulgarmente, modelos del “dinero fácil”: sólo es sacar de la tierra algo y venderlo en su presentación de origen sin antes, llevar a cabo, un proceso de transformación y producción en él; lo cual, se ha visto que en muchos casos, por lo menos en América del Sur, corrompe a las fuerzas políticas que hay detrás de esos modelos, especialmente en la industria petrolera: tal como pasa aquí en Colombia (Escándalo de Reficar de 2016) y también en Venezuela (Corrupción en PDVSA),… Sí, otra variable que no está teniendo en cuenta Polo Polo, la corrupción y su relación con los extractivismos en países de América del Sur. Aquí en Suramérica, según la OCDE, los extractivismos ocupan el primer lugar en casos de sobornos en inversiones en el extranjero: 19% de los casos del total de ellos.

Ahora, al insistir en vivir sólo de la extracción de una materia prima (que es la crítica que realmente hace Petro); en este caso, del petróleo, no es muestra propia de un país sostenible en el largo plazo; pues, los precios del barril de petróleo se mueven principalmente por la oscilación de precios especulativos reflejados en la bolsa de valores, lo definen todas las fuerzas de demanda y oferta, en su conjunto, que están ahí en juego; es decir, en realidad no depende solamente de alguien su colocación de precios, y menos de Colombia o de Venezuela: con poco poder de mercado en la industria.

Lo que Polo Polo tampoco menciona es que, tanto Canada como Arábia Saudita, no sólo extraen el petróleo; sino que, también, transforman la materia prima como tal para darle un valor agregado (lo que propone Petro hacer con el Agro); y, adicionalmente, en Canada, invierten el dinero que deja (toda vez) la bonanza petrolera en otros sectores e industrias: en producir y diversificar; es esto lo que puntualmente Colombia no ha hecho, le ha ido mal en ese sentido; ignorando que, justamente eso (producir y diversificar), es lo más sostenible en el largo plazo para cualquier economía. Antes, por el contrario, en Colombia se siguió apostando por la dependencia del crudo: del 2004 al 2014, según una investigación del Instituto Peterson para la Economía Internacional, la concentración de las exportaciones petroleras pasó de un 37,8 a un 68,9% sobre el total de los bienes vendidos al exterior, evidenciando así el preámbulo de un posible retroceso económico de cara al futuro.

Dicho lo anterior, la economía de Canadá no se cae ni entra en crisis; ni entrará si se desploma el precio del petróleo, contrario a nosotros. En cuanto a Arábia Saudita, si bien depende mucho de las exportaciones petroleras, al menos sí tiene una influencia fuerte sobre el rumbo que pueda tomar el precio de dicho commodity: al punto de dar la sensación de que ejerce cierto control sobre él. Arábia Saudita sí que tiene un poder de mercado sobre el precio del petróleo, cosa que nosotros tampoco tenemos.

En cuanto a EEUU, ese país nunca ha dependido de la producción de petróleo para ser económicamente fuerte, así que ni al caso ese análisis; comparar a Estados Unidos con Venezuela, en ese sentido, es bastante bajo y ya le quita bastante peso a la línea argumentativa que se pretende llevar.

Ahora bien, reflexionemos sobre el siguiente caso hipotético: ¿Qué se hará el día en que, de nuevo, el barril de petróleo cotize por debajo $0?,… como pasó justo el año pasado; y, adicionalmente, en un escenario pesimista, se dependa mayoritariamente de la venta del mismo, ¿De qué se vive? Peor aún, si estás condicionado por un bloqueo,… como sucede con Venezuela. Esto tampoco lo menciona Polo Polo. Polo Polo, más precisamente, no menciona los efectos económicos lamentables que dejó el coletazo de la caida del precio del barril del petróleo WTI, que cotizó por debajo $0 en 2020, sobre el crudo Brent; y, por extension, sobre la economía de Venezuela y Colombia. La referencia Brent es el sistema de precios, del barril de petróleo, por el que se rigen ambos países.

Pero esto no termina aquí, hay un panorama consecuente y es el siguiente: cuando te quedas sin ingresos, porque resulta que insististe en vivir del petróleo que extraías de la tierra sin siquiera llevar a cabo un proceso de transformación en él, ¿qué te toca? Imprimir; cosa que, contrario a lo que muchos ingenuamente creen, resulta ser mejor que llevar a cabo un proceso de endeudamiento; pues, la impresión de dinero, al menos, no deja un interés sobre la deuda. Hay que recordarle a Polo Polo que las potencias mundiales tuvieron que imprimir dinero para poder hacer frente a la pandemia; y que, incluso, su partido de gobierno, o al menos este gobierno, también lo hizo; sólo que no lo sabe o lo sabe y se hace el tonto intencionalmente para, con fines electorales, convencer bajo el sustento del engaño a un público. De hecho, el ex-presidente Donald Trump también imprimió dinero (por quien se desvive Polo Polo) y fue la impresión más grande en la historia contemporánea de EEUU: 24% + de dólares en circulación luego de la misma.

Luego, si la impresión de dinero no va destinada a promover la producción de las empresas; sino, meramente, a programas sociales para comprar conciencias políticas, corromperse y “dar el pan mas no la fórmula de producirlo”, lo que tendrás es una hiperinflación en efecto (que es lo que pasó con Venezuela posteriormente).

Sin embargo, es necesario aclarar algo: en crisis económicas, o en estados de recesión económica dentro de un país (donde la producción de la economía disminuye), imprimir dinero no precisamente significaría un aumento sostenido y generalizado en los precios o no sería esa la única posible consecuencia. Si tu país no está produciendo y la idea de la impresión de dinero es inyectar dinero a las empresas para que produzcan (lo que realmente propone Petro); acontece que, la suma de la producción extra contrarrestaría la subida de precios de la economía, porque es que no sólo habría mayor oferta monetaria; sino, también, un mayor número de bienes y servicios finales producidos. Esto no se lo inventó Petro, esto es viejo y varias potencias mundiales también lo han hecho; de hecho, hay toda una teoría económica alrededor.

Los precios en una economía suben es cuando aumenta la oferta monetaria sin que aumente la producción en una, relativamente, igual proporción (ceteris paribus); peor aún, si se mantiene la dinámica de la producción igual. Lo anterior pasa porque habría más dinero en la economía para una cantidad, que no ha variado, de bienes y servicios finales producidos; entonces, tienes que el mercado le toca equilibrarse de tal manera que la cantidad de dinero circulante sea correspondiente a la cantidad de bienes y servicios finales en oferta. Es por esto último que realmente suben los precios en una economía, porque la capacidad adquisitiva del dinero pierde valor y le toca corresponderse a los bienes y servicios disponibles, parcialmente, en oferta: que no han aumentado porque no ha habido mayor producción.

En ese orden de ideas, hay que recordarle a Polo Polo que fue su partido de gobierno quién tumbó, en el Congreso, el proyecto de subsidio a la nómina a las PYMES de Colombia para el año 2020, las que realmente generan empleo en el país: hasta un 80%. Alguien que le recuerde a Polo Polo que, por esa decisión, mas no por el Paro Nacional que apenas lleva un mes y algo más, más de 500mil negocios tuvieron que cerrar en lo recorrido de la pandemia para el mismo año; y, de hecho, es esta misma gente, también, la que ves protestando,… porque resulta que no puedes encerrar a las personas sin importarte, al menos, las consecuencias económicas devastadoras que eso conllevaría en el consumo de sus hogares, menos en un país que vive extensamente del “rebusque” y del día a día.

Como si fuera poco, de nuevo en ese mismo año (2020), en vez de ayudar económicamente al grueso número de PYMES, el gobierno se dedicó a repartir subsidios a la gran mayoría de empresas grandes o muy grandes del país: un total del 80% de ellas fueron beneficiadas por el programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF), ante sólo un 9% de las PYMES totales de Colombia que recibieron el mismo auxilio económico.

Yo sí creo que Polo Polo sepa de lo que estoy hablando ahora mismo; sólo que, motivado por unos fines electorales, pretende convencer y engañar deliberadamente a un público. Polo Polo, intencionalmente, se queda con sólo una o dos variables de análisis sin importarle que, por eso, pueda incurrir a un análisis sesgado de la situación en su conjunto: y es que el petróleo, por sí solo, no le garantiza absolutamente nada a Colombia; menos en el contexto que nos ataña a día de hoy: un commodity con tendencia bajista por la disminución de la demanda, que se prevé del mismo, a nivel mundial,… el petróleo llegase a cotizar de nuevo por debajo $0 y ya te colocas en una situación de riesgo (si dependías mayoritariamente de él y no diversificaste).

Con todo y eso, los dirigentes del CD insisten y quieren sólo tener cabeza para las corporaciones petroleras y carboneras, marginando así a los demás sectores; sólo basta con que se revise cuántos beneficios tributarios tienen, a día de hoy, a causa de la reforma tributaria del 2019: la Ley de financiamiento. Dicha reforma tributaria, por ahora, ha dejado como consecuencia un hueco fiscal de aproximadamente 9,1 billones de pesos; y, se estima que, por esa misma ley, la pérdida a lo sumo se incrementaría hasta los 20,5 billones para el año 2024. Y quiero dejar bien claro que esta forma de proceder de este gobierno, plutócrata, no es casual; pues, lo que Duque realmente está haciendo es devolverle los favores a quienes le financiaron su campaña presidencial (con compra de votos incluida).

Para ir concluyendo, opino que el petróleo, especialmente a día de hoy, es una especie de riqueza ilusoria o, al menos, transitoria. De hecho, la riqueza y el crecimiento económico, como se define en principios de economía (no yo) parte de la capacidad de producir en un país; no precisamente de su capacidad de extraer algo de la tierra y ya; que es lo que hace Venezuela, y en segundo lugar Colombia, con relación al petróleo: extraerlo y punto, venderlo así. Otra pregunta: por si acaso no es transitoria, objetivamente y fuera de mi opinión, esta riqueza, ¿Acaso habrá petróleo para siempre?

En cuanto a Petro, este señor propone algo más allá de eso, algo de mayor fundamento y que requiere propiamente del desarrollo del conocimiento en el hombre; por eso, y hago un paréntesis aquí, insiste mucho también en aumentar el presupuesto a la educación a tal punto de poder brindarle educación de calidad y superior a todos los colombianos, porque se requiere y se va a requerir para lo que él propone: llevar a cabo una economía del conocimiento basada en la producción y la agro-industrialización de Colombia; esto no existe aún y Colombia lo necesita si desea aspirar a ser un país, como les dicen, “primer mundistas”. Hay que identificar bien nuestra especialidad. Nosotros no somos Arabia Saudita para influir tanto sobre los precios del petróleo, tampoco hacemos parte de la OPEP y, ni siquiera, somos socios activos de la misma.

La transición hacia una economía de la producción y la industrialización debe darse; poco a poco, sí, como todo buen proceso,… pero debe darse. Y de veras que se necesita bastante educación en Colombia para que muchos crean, todavía, que el plan de gobierno de Petro representa un “neo-castrochavismo”. Estamos jodidos!

Pd. Un detalle. Petro nunca ha propuesto quitarle el negocio de la salud, pensión o educación a nadie; mas sí, montarles competencia al ofrecer esos mismos servicios, de manera pública, a las personas que no pueden costearse esos derechos; porque sí, eso es lo que son, son derechos fundamentales antes que una mercancía. A Polo Polo, y a todos los neoliberales que hay alrededor de toda Colombia, siempre se les olvida que así está constituido en nuestra Constitución Política del 91: toca recordar la lectura, sobre los derechos fundamentales, de los artículos 25 y 26.

Para la muestra de que aquí Polo Polo está mintiendo, que no es cierto que el candidato presidencial progresista quiera tumbar negocios; habría que recordarle que Gustavo Petro, siendo alcalde de Bogotá, incluso aunque por derecho hubiera podido hacerlo, nunca hizo una sola expropiación,… en cambio, Polo Polo ignora que, Uribe sí ordenó expropiaciones por medio de la ley 1152 de 2007.

Las columnas de opinión no representan la posición de El Bolivarense.

Fuente: clic en cada tema. 

Sobre casos de corrupción en Colombia.

Sobre la ley con la que Uribe quiso expropiar tierras improductivas.

Sobre los derechos fundamentales de la constitución del 91.

Sobre los efectos de la caída del petróleo en Colombia y América del Sur año 2020:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-52362340

https://www.eltiempo.com/…/cual-es-el-efecto-para…

Sobre el complejo futuro de la industria petrolera.

Sobre el mal aprovechamiento de la bonanza petrolera en Colombia.

Sobre la relación del extractivismo con la corrupción en América del Sur.

Sobre la corrupción en la industria petrolera en Venezuela.

Sobre el hueco fiscal que dejarían las exenciones de la reforma tributaria del 2019:

https://www.portafolio.co/…/reforma-tributaria…

https://www.larepublica.co/…/en-2020-exenciones-de-la…

https://actualicese.com/ley-de-crecimiento-economico…/

Sobre los grandes grupos económicos que recibieron ayudas durante la pandemia.

Sobre la PYMES que tuvieron que cerrar durante la pandemia año 2020.

Sobre la tasa de empleo que marcan las PYMES en Colombia.

Sobre la cantidad de dólares impresos en EEUU durante el mandato Trump en pandemia.