El CTI de la Fiscalía hizo efectiva, este lunes, la captura de Emilio Tapia Aldana, el ex convicto empresario de Sahagún, Córdoba.

Hace 12 años, este terminó en La Picota, acusado de ser el cerebro del saqueo de las arcas de Bogotá, dentro del llamado «carrusel de la contratación«. Y, ahora, aparece como ficha clave dentro del escándalo del contrato entre la Unión Temporal Centros Poblados (UT) y el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Mintic).

De acuerdo con las autoridades, se dedicó a lavar dinero a políticos y contratistas involucrados mediante empresas de fachada a su nombre. Debido a esto, las autoridades lo acusaron y condenado por “cohecho e interés indebido en la celebración de contratos”.

Tapia consiguió obtener contratos de obras de infraestructura, como el contrato “Ruta del Sol III” en la vía entre los municipios de Bosconia y Valledupar, en la que aparece como subcontratista. También logró obtener proyectos en los departamentos de Córdoba y Sucre; y en el departamento de Bolívar habría estado detrás de las licitaciones de los tramos 4 y 5 de Transcaribe.

En agosto de 2019 el Juzgado Primero de Ejecución de Penas de Barranquilla le concedió la libertad condicional.

 

Caso MinTic

Sobre los 70.000 millones de pesos que recibieron como anticipo, Centros Poblados insiste en que cerca de 50.000 millones de pesos ya se destinaron a la compra de equipos a una empresa en Estados Unidos, llamada Nuovo Security.

Pero según reveló el diario El Tiempo, esa empresa, con sede en Delaware, tiene como socio mayoritario (70 %) a Juan Carlos Cáceres Bayona, quien a su vez es dueño de Funtics (antes Novatics), empresa que hace parte de la unión temporal que se ganó el contrato de internet, por lo que el dinero no ha salido de las manos de esas empresas hoy investigadas.

 

Fuente: Infobae