Los doctores recomiendan no automedicarse y asistir a un especialista cuando la caída del cabello sea abundante. Este cuadro es reversible.

Luego de pasar los días de aislamiento por estar contagiado por COVID-19 se ha vuelto normal escuchar a 2 de cada 10 mujeres decir “el cabello se me cae desde que me dio COVID”, y es que la caída del cabello se ha convertido en una de las secuelas más viva que ha quedado en las mujeres luego de estar contagiadas por el virus.

Dermatólogos y doctores especialistas inicialmente atribuían este cuadro, o cambio en las mujeres como estrés, pero luego de que las cifras de contagio por el virus empezaron aumentar, hubo una gran preocupación ya que los casos de caída de cabello también aumentaron con el pasar del tiempo.

Cesar Burgos, expresidente de la Asociación colombiana de Dermatología, afirmó que muchos pacientes luego de superar el contagio, quedan con secuelas que van más allá de sentir mal su cuerpo, como es el caso de la caída del cabello, y que no excluyen de que esa caída también pueda ser por la existencia de factores emocionales. La mayoría de especialistas han relacionado este cuadro con efluvio telógeno, que no es más que caída masiva del pelo o alopecia.

Burgos explica que entre las múltiples manifestaciones extrapulmonares del COVID-19, existen algunas alteraciones en la caída del cabello que no se presentan en la etapa aguda, sino en la fase de convalecencia, sobre todo cuando han existido cuadros más graves. “esto tiene un origen multifactorial; pueden estar asociados el estrés intenso de los cuadros severos y posibles efectos directos del propio coronavirus”, puntualizó el Dermatólogo.

¿Cómo tratar este cuadro de caída de cabello?

Antes de empezar un tratamiento lo más recomendable es asistir a un especialista que pueda guiarlo en el proceso, cabe resaltar, que los médicos dermatólogos piden primer determinar las causas de la caída del cabello, una evaluación del cuero cabelludo para así poder entender la severidad del cuadro que en cada mujer es diferente.

De acuerdo con los hallazgos, hay alternativas sistémicas o locales en las que se pueden ofrecer medicamentos para compensar faltantes, bloquear sustancias dañinas y mejorar las condiciones del cuero cabelludo, así mismo, mejorar el estado nutricional de los afectados, cambiar hábitos para disminuir niveles de estrés, como mejorar el sueño, realizar ejercicio regularmente y aplicar técnicas de relajación.

Campo Elías Páez, Dermatólogo especialista afirma que en algunos casos es conveniente recurrir a ayuda psiquiátrica o psicológica.

En algunos casos es conveniente el manejo especializado por psicología o psiquiatría y el concurso de otras especialidades para realizar un abordaje integral e interdisciplinario, por lo que se recomienda consultar siempre y evitar la automedicación”, remata el experto.