El presidente Joe Biden se convirtió en el primer presidente de Estados Unidos en reconocer oficialmente como genocidio la masacre de alrededor de 1,5 millones de armenios bajo el Imperio Otomano, con el riesgo de una posible ruptura de las relaciones con Turquía, pero señalando un compromiso con los derechos humanos a nivel global.

En una declaración que marca el aniversario 106 del comienzo de la masacre, Biden escribió: «Cada año, en este día, recordamos las vidas de todos los que murieron en el genocidio armenio de la era otomana y volvemos a comprometernos a evitar que esa atrocidad vuelva a ocurrir».

«Hoy, mientras lamentamos lo perdido, volvamos también nuestros ojos hacia el futuro, hacia el mundo que deseamos construir para nuestros hijos. Un mundo no manchado por los males cotidianos del fanatismo y la intolerancia, donde se respeten los derechos humanos, y donde todas las personas puedan seguir sus vidas con dignidad y seguridad», expresó Biden.