El padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, presidió encuentro con afros

“El racismo está en la base de nuestros conflictos a muerte y sin término. Por eso se hizo natural, entre nosotros, en Colombia, la desigualdad. E hicimos instituciones, poderes y formas de seguridad que protegen la inequidad económica. En una de las naciones más desiguales del mundo en educación, distribución de la propiedad, del ingreso, del acceso a la tierra y del pago en salarios”, señaló el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, desde Cartagena.

El 11 de diciembre en el octavo encuentro de reconocimiento de la verdad del pueblo negro, afrocolombiano, palenquero y raizal De Roux presidió. En el encuentro se revelaron al mundo algunos de los más atroces hechos de violencia de que fueron y son víctimas las comunidades negras en todo el territorio nacional.

El escenario fue el Museo de Historia de Cartagena de Indias, antes llamado Palacio de la Inquisición. Justamente este es uno de los espacios de la ciudad amurallada con mayor historia y tortura en sus instalaciones.

“Gracias por haber venido a este acto a Cartagena de Indias que fuera posiblemente el puerto de esclavos más grande de América. Aquí como escribiera un compañero jesuita: ‘Las cargas de los barcos llenas de mercancía humana para feriarlos como se ferian ganados y caballos’”, recordó De Roux en la audiencia que se lleva a cabo de manera presencial y virtual.

Este encuentro por la verdad de la violencia sobre los pueblos afros ha visibilizado algunos de los más terribles hechos de torturas, violaciones y desplazamientos, a lo largo y ancho del territorio nacional.

“Aquí estamos hoy para honrar a toda la sangre negra derramada en Colombia y América a lo largo de 400 años. Estamos para hacer sentir el grito de dolor y de indignación de quienes fueron vendidos y las mujeres y sus hijos separados por los amos para ser vendidos como mercancías… familias enteras separadas”, señaló De Roux.

De Roux agradeció a líderes y artistas afro del país, se manifestó en contra del maltrato que han sufrido esta comunidad a través de los años y reafirmó su respeto hacia ella. “Ustedes los negros han sido brutalmente mantenidos como colombianos de segunda”, mencionó De Roux. “Estamos para honrar a quienes murieron defendiendo los palenques, y para reconocer como sociedad la estúpida manera de humillar a nuestras ciudadanas y ciudadanos negros. Este país donde se dice con mentira que todos son iguales ante la ley y los derechos”, añadió el presidente de la Comisión de la Verdad.

El octavo encuentro por la verdad presentó algunos de los casos más significativos de violencia. Estos evidenciaron el impacto sobre las poblaciones afro, enmarcados en cinco grandes enfoques. estos enfoque eran racismo y discriminación racial como factor que intensificó las afectaciones del conflicto armado sobre el pueblo negro.

Así mismo, La exclusión que a las comunidades afrocolombianas, negras, raizales y palenqueras en los procesos de configuración de la identidad y el Estado. Los efectos sobre los territorios y sus comunidades por la presencia de economías legales e ilegales. Los impactos individuales y colectivos a la identidad, el territorio, la autonomía y el gobierno propio. Y, finalmente, las diversas formas de resistencia y contribuciones a la paz del pueblo negro.

“Estamos aquí en esta comisión para el esclarecimiento de la verdad, porque paradójicamente el conflicto en su barbarie hizo que todos perdiéramos en Colombia, pero hizo que perdiera más en medio de esta barbarie, los hermanos y las hermanas negros y negras, junto con los palequeros raizales e indígenas”, señaló De Roux.

Cabe resaltar que de manera virtual, el exjefe de las Farc Rodrigo Londoño también pidió perdón a las comunidades afro. Este recordó, con vergüenza, los hechos de Bojayá, cuando la comunidad quedó en medio del fuego de paramilitares y guerrilla.

“La verdad que ustedes entregan, hoy y ahora, de los últimos 20 o 50 años es al mismo tiempo la verdad de la ignominia y la criminalidad que ha estado silenciada y enterrada por una cultura racista y que hoy debe ser revelada”, agregó el padre De Roux.

En cifras, de los 217 líderes sociales asesinados entre 2015 y 2019, solo en 2017 se reportó que 77 eran afrodescendientes. Lo anterior según la información recopilada por la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento. Por su parte, el Centro Nacional de Memoria Histórica señaló que la mayoría de homicidios de líderes sociales, pertenecientes a pueblos negros, ocurrieron en Cauca y Nariño.