Alemania se prepara para volver a trabajar desde casa, según un proyecto de ley al que tuvo acceso la AFP el domingo, en un contexto de aumento sin precedentes de contagios de coronavirus.

La reintroducción de la medida, que había sido suprimida en julio, llega cuando el país se enfrenta a la cuarta ola del virus.

Desde mediados de octubre, las infecciones y las muertes se han disparado, mientras la campaña de vacunación se sitúa en un 67% de la población.

Con 289 casos por 100.000 habitantes, Alemania registró este domingo una tasa de incidencia récord desde el inicio de la pandemia, según el Instituto Robert Koch (RKI).

«La próxima ola eclipsará a todas las anteriores», dijo el responsable regional de Sajonia, la más golpeada de todo el país, en una entrevista al semanario Bild am Sonntag.

Según el borrador consultado, las empresas estarán obligadas a proponer la opción de teletrabajo si no hay una «razón laboral imperativa» para acudir al lugar del trabajo.

Las personas que vayan a trabajar tendrán que demostrar que están inmunizadas frente al virus o que dieron negativo en un test.

El gobierno alemán también está preparando medidas para limitar el acceso a ciertos eventos a aquellas personas que estén vacunadas o se hayan recuperado de la enfermedad y puedan presentar un test negativo, según informaciones de la prensa local.