Los responsables de los desmanes fueron colocados a disposición de la fiscalía para ser judicializados y 23 personas fueron conducidas a la UCJ.

Durante los disturbios causados por infiltrados en la marcha pacífica del primero de mayo en Barranquilla, 13 personas fueron capturadas por la Policía metropolitana y fueron dirigidos a URI para ser judicializados.

Las autoridades monitorearon todo el recorrido desde su comienzo hasta el final del mismo, y en un balance general que fue entregado por la MEBAR, reportan que con total normalidad se dio el recorrido en general. La manifestación empezó en el puente de la Cordialidad con Circunvalar y finalizo en la Circunvalar con 27.

El comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla (MEBAR), brigadier general Diego Rosero, aseguró que en el momento que se hace daño al bien Publio o privado, el deber de las autoridades intervenir para controlar los desmanes.

“En el momento en que hay la comisión de delitos de manera evidente y en flagrancia, como el hurto de unos elementos en establecimientos comerciales y el daño en bien ajeno, hay la necesidad de intervenir y, en este caso, están los resultados de las personas presentadas ante la URI de la Fiscalía y los traslados a la UCJ”, asevero el comandante Rosero.

Sin embargo, el puesto de mando unificado ubicado en la central de la policía de Barranquilla, estuvo presidido por el ministerio público y los entes de control distrital y departamental para atender cualquier novedad.

Por otra parte, Nelson Patrón, jefe de la oficina para seguridad y la convivencia afirmó que desde la administración local se garantizara siempre el derecho a la protesta pacífica y a la movilización social, pero que hay casos puntuales que rechazan como entidad distrital. Además, aseguró que no permitirán casos que vayan en contra del orden público.

Para recalcar, la MEBAR traslado a 13 personas a las URI de la fiscalía para ser judicializados y 23 personas fueron enviados a las instalaciones de la UCJ como medida preventiva ante comportamientos contrarios a la sana convivencia.