Por José Laguado, Director Smartfutures, Coach Futurista

Director Smartfutures, Coach Futurista

Llega navidad y con ello una serie de anhelos, a veces visiones mezcladas con sueños, que pedimos para convertirlas en realidad. Recuerda, toda nueva realidad parte de un sueño lúcido. Por ejemplo, uno de nuestros sueños en el 2020 era compartir con ustedes, los lectores, ideas, pensamientos, proyectos e iniciativas claves que sean de valor para diseñar y construir #LaCartagenaDelFuturo. Hoy, llegamos hasta aquí por lectores como ustedes y por el gran apoyo recibido de El Bolivarense ; a todos nuestro agradecimiento de corazón.

Por eso, no podíamos despedir el 2020 compartiendo lo que creemos podría funcionar diferente. En ese sentido, pensamos que las ciudades son mucho más que espacios urbanos llenos de cemento. Es un lugar donde suceden en simultánea la calidad de vida, el bienestar familiar, la innovación y las condiciones para el crecimiento económico y la transformación social. Más, luego de los desafíos que nos deja la pandemia tales como trabajo remoto, distanciamiento físico, cierres comerciales, autocuidado y un larguísimo etcétera.

Ahora, entendiendo que la palabra escrita tiene un poder especial para concebir deseos, queremos compartirles nuestros sueños en estas navidades y festividades las cuales esperamos sean un maravilloso tiempo de reflexión en familia y de cuidarnos entre todos. Aquí va la primera parte:

DESEO No 1. Ante desafíos compartidos, articulación multisectorial. Reiteramos nuestra idea de sumar y multiplicar en lugar de restar y dividir para que la visión de desarrollo territorial traiga la mayor cantidad de beneficios posibles para todos. Para lograrlo, es imperativo liberarnos de la lógica de pensamiento del pasado e introducirnos en marcos de referencia de la Cuarta Revolución Industrial (industria 4.0) y la Sociedad 5.0.

DESEO No 2. Incorporar el chip de la Inteligencia Turística. Ha llegado el momento de verdaderamente convertirnos en un Destino Turístico Inteligente (Smartdestination), esto es, un destino turístico revalorizado,  competitivo y ecosistémico que trabaja, no sólo en pos de aumentar la calidad de la experiencia del visitante, sino también en aumentar la calidad de vida de la población residente. Y eso hace una gran diferencia en la manera en cómo observamos y nos relacionamos con el turismo y la ciudad.

DESEO No 3. Implementar La Gobernanza del Futuro para la Visión Cartagena 2030-2033. la Gobernanza del futuro es un sistema de observación y desarrollo urbano orientado a 1) garantizar el cumplimiento desde lo legal; 2) cumplir los requisitos de los clientes/ciudadanos y los productos, servicios y estrategias del territorio, no solo del gobierno de turno; 3) crear responsabilidad fiscal con sana gestión financiera; 4) profesionalizar a los servidores públicos (¿te imaginas la reducción de OPS?); 5) comunicación clara basada en la gestión de datos, no de opiniones; 6) oportunidades de trabajo decente y desarrollo económico; 7) reposicionamiento del turismo; 8) movilidad sostenible.

DESEO No 4. Ciudad Inteligente, Ciudadanos Inteligentes. Pedimos que #LaEducaciónDelFuturo sea un escenario donde la educación se transforma en un servicio público asequible para todos desde los 4 principios del Smartlearning: 1) conectividad: desde cualquier lugar a cualquier hora las personas accedan al conocimiento; 2) adaptabilidad: cubre las demandas formativas con enfoque en el tejido empresarial cerrando brechas laborales, 3) trazabilidad: hay un registro y monitoreo permanente del progreso formativo con mentores (no profesores) y 4) consciencia social: la educación se observa desde la conexión y pertenencia a una comunidad para resolver problemas. Todo ello unido a experiencias educativas humanizadas, divertidas, sostenibles en el tiempo.

DESEO No 5. Encender los genes E de la cartageneidad. Soñamos con que todos los cartageneros enciendan sus genes E, esos que favorecen el desarrollo territorial y la calidad de vida de todos los habitantes tales como: el gen E de la Educación en valores, el gen E del Emprendimiento esperanzador, el gen E de Ejecutivos Ejecutores de proyectos, el gen E de Exuberantes ambientes verdes.

En conclusión, creemos que para hacer una ciudad más vivible después de la pandemia habría que  morir a viejas costumbres, a obsoletas maneras de pensar acerca del desarrollo territorial, a una arraigada cultura esclavista, a un marcado contexto de sobrevivencia y movernos a otras cosas.

Finalmente deseamos que esta navidad sea el momento propicio para agradecer por todo lo que tienes; por las sorpresas recibidas (¡y por recibir!); por cada risa; por cada lágrima; por aquellos miedos; por esa valentía; por la magia en cada uno de nosotros; por la paz en tu corazón; por la prosperidad de las naciones; por todo lo compartido, y, sobre todo, por el tiempo que pasamos juntos.

Ho, ho, ho, hooooooo…¡Feliz, feliz, feliz Navidad!